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Irene Montero Brazo

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Estudio ambientales( una mezcla entre biologia y varias carreras)lo que me permite mezclar mi gusto por los animales con un ultimo intento por salvar lo bueno que queda en este mundo.Me encanta el color negro, suelo ir vestida de ese color. La soledad ha sido su leal compañera, su segunda piel, pero el que lo fuera, no significaba que no quemara.

MOONSHADOW

How difficult to say and how easy to feel…
14 julio

EL RENACIMIENTO III

Bajamos por lugares muy complicados y estrechos. Rodeamos algunas montañas de gárgolas de piedra y otras figuras del mismo material que se acumulaban en el subsuelo.

-         Joel nos contó que el día de la fiesta, llegaría el nuevo renacido- me explicaba Muron mientras esquivaba como podía todos aquellos montones de piedra- Y nos explicó el proceso que tendría lugar. Necesitaba que una vez terminado, uno de los dos le acompañara a buscarle y que otro se quedara para dar por terminada la fiesta. Así estaba el plan hasta que apareciste…

-         ¿Yo?

-         Si bueno…pensé que una vez arriba, en mi piso, ya no bajarías hasta que yo fuera buscarte.

-         ¿Lo eché a perder?- pregunté- Es decir…mi presencia fue lo que hizo que saliera…¿mal?

-         ¿Qué?..oh! no, no…ni mucho menos. Lo que pasa es que si algo salía mal, como ha pasado, yo me convertiría en lobo y no pasaría nada una vez que Joel desapareciera con Gabriel…

-         Exactamente ¿qué pasó allá arriba?... ¿Por qué sacaron sus almas?

-         Al parecer, este nuevo renacido es muy importante por algún motivo…o muy peligroso, no lo tengo claro. Pero de todas formas, es obligación de los Präne, sacar el alma de todos los humanos presentes en la caída del renacido.

-         ¿Caída?

-         Bueno, no se de donde vienen exactamente…pero parece ser que caen de alguna parte.

-         ¿Por qué sacan las almas?

-         Para evitar que el alma del renacido se confunda con la de otra persona, los Präne son los protectores de las almas humanas. Además sirve de recordatorio para las demás almas. Aunque es inconsciente, por decirlo de alguna forma, normalmente nadie recuerda nada de lo que ha visto cuando vuelve a su cuerpo.

-         Ahora entiendo a que te referías con los invitados.

 

Muron me dedico una sonrisa juguetona.

-         Ya ves… estaba todo planeado.

-         ¿Y por qué después, no pudieron conectar sus almas y sus cuerpos correctamente?

-         Algo salio mal…pero ya te digo, no se muy bien el que. Aunque era una posibilidad que Joel apuntó una vez que te vio en la fiesta.

-         ¿Cómo?- ahora si que sentía que la había liado.

-         No perdona, me he explicado mal. Joel apareció unos instantes después de que Iván y tú os llevarais a Remi .Nos llevó hasta la capilla, donde bailaban todos y nos dijo que el renacido llegaría en unos momentos por ese sitio. Después miró hacia el techo de la capilla y pareció ver algo que hizo que su expresión cambiara …parecía preocupado.

-         ¿Qué vio?

-         No lo dijo…pero cuando Gabriel le comentó que tú habías visto algo anteriormente en el mismo sitio, Joel dijo que estuviésemos alerta, porque probablemente, algo saliera mal….¿Qué había allí arriba?

-         Pues no estoy muy segura…me pareció ver algo…o a alguien…Y después sólo vi dos alas blancas.

-         Bueno, eso si se que pasó- me dijo Muron- cuando el renacido estaba a punto de llegar, Joel nos dijo que iba ha dormir a todos los invitados. Supongo que dormidos, notarían menos que sus almas eran sacadas de sus cuerpos. Por ello, primero desplegó sus alas con las que nos arropó y después conjuro una especie de círculo de luz protector…o algo así. Acto seguido, todos los invitados empezaron a caer al suelo. Nosotros permanecíamos inmunes tras aquella barrera luminosa…Después de eso, llegasteis tú e Iván.

-         Un momento…si Joel era el único que podía protegernos de lo que probablemente iba a pasar… ¿Por qué no se quedó? ¿Por qué desapareció sin comprobar si las cosas habían salido bien?- me entristecía el echo de que Joel le hubiese importado más el renacido que nosotras… ¿Estaba celosa de una puñetera bola de fuego?¡Que ridículo!

-         No creo que se marchara muy tranquilo, pero es su obligación presencia la llegada de los renacidos que están bajo su custodia….tiene que asegurarse de que se finaliza el proceso y tiene que saber donde caen, para seguir su crecimiento.

 

¿Crecimiento?...Pestañee un par de veces…desde luego que era mucha información para una sola noche. Pero al parecer ya habíamos llegado a nuestro destino.

Tras una montaña de rocas,en una zona mucho más iluminada, estaban Joel y Gabriel, agachados, mirando algo en el suelo.

-         ¿Está ahí?- preguntó Muron. Al sonido de su voz, ambos se giraron sorprendidos y Gabriel se abalanzó sobre Muron para estrecharla en un profundo abrazo, lo cual hizo caer una de las velas del candelabro que me agaché a recoger.

-         Estais bien…estais bien…- Le oí murmurar contra su pelo. A pesar de la escasa luz de las velas, juraría que Muron estaba sonrojada. Apenas atinó a devolverle el abrazo. Joel sonreía divertido tras ellos. Tras unos segundos, Gabriel soltó a Muron y me abrazó con el mismo ímpetu.

-         Vaya…si que estamos cariñoso hoy- le dije en broma.

-         ¿Te han hecho algo? ¿Te han tocado?- me preguntó nervioso.

-         No…Muron se ha portado como una valiente y me ha sacado enterita de allí.

 

Gabriel miró a Muron entre sorprendido y orgulloso.

-         Ya sabes- dijo ella quitándole importancia- pasé al plan B.

-         Lo ves- dijo Joel- ya te dije que no tenías de que preocuparte. Las chicas saben cuidarse solas- me miró guiñándome un ojo.

-         ¿Puedo verlo?- preguntó Muron acercándose hacia el punto que habían estado mirando los chicos anteriormente.

-         Claro…este lleva mucha prisa por renacer. Acaba de caer y mira lo crecido que está- dijo Joel.

 

Los chicos se apartaron y Muron y yo nos acercamos. Miré hacia el suelo, en el mismo punto que ellos habían estado mirando y alumbre con la vela…Y encontré lo ultimo que esperaba ver allí.

En mitad de una grieta, rodeada de ceniza había… ¡una planta!

Apenas era un tallo con algunas hojas, pero ya podía verse una pequeña yema en su extremo superior que parecía ocultar un fruto en su interior…

-         ¿Esto es…?

-         El renacido…bueno, o renacida…aún no podemos saberlo. Es algo así como los embarazos. Solo lo sabremos cuando nazca.

-         Una… ¿Una persona saldrá de ahí dentro?- pregunté sorprendida a Joel.

-         Por supuesto, pero no una persona cualquiera, sino un renacido. Supongo que Muron ya te habrá contado algo ¿no?

-         Si, me ha explicado lo que son…y ¡¡Aahhh!!

 

Quizás grité demasiado alto, pero me sorprendí al ver a un par de aquellos pequeños espíritus cerca de la plantita, mirándola con atención.

-         Tranquila Neo- me dijo Joel- Los Präne sólo han venido a comprobar que hemos encontrado al renacido…supongo que las cosas se torcieron un poco allá arriba ¿no?

-         No sabes cuanto- le dije

 

Joel se agachó hasta quedar a la altura de los espíritus y sin decir nada, parecieron entender que todo estaba bien y desaparecieron tan misteriosamente como habían llegado.

-         Ahora me toca custodiar al renacido hasta que finalmente renazca…vamos, que me toca hacer de niñera…- Joel se reía de su propio comentario.

-         ¿Podemos echarte una mano?- pregunté

-         Claro…seria genial que me ayudarais, sería interesante ver lo que pasa- añadió mirándome con curiosidad

-         ¿Qué quieres decir?-preguntó Gabriel.

-         Nada, nada…Ya se verá cuando el renacido crezca por completo.

 

Todo el mundo permaneció en silencio, mientras mirábamos la planta. De pronto me atreví a preguntar una duda que me rondaba:

-         Oye Joel… ¿Esto hay que regarlo… o algo…?

 

Debió ser muy gracioso…porque provoqué una carcajada general.

-         No Neo…- me explico Joel- a pesar de que los renacidos caen en forma de semilla, germinan solos. Pero hay que cuidar que nadie interrumpa su crecimiento, ahora mismo son muy delicados…ya te he dicho que es como un embarazo.

 

Me resultó una forma hermosa de venir al mundo…a través de una semilla. En ese momento sentí mucha curiosidad por conocer a quien dormía en su interior, pero al parecer, tendría que esperar algún tiempo.

-         Ha sido una noche muy larga para todos- sentencio Joel- será mejor que nos vayamos a descansar. Mañana volveremos a ver como esta nuestro pequeño amigo…o amiga.

-         Venga vamos- dijo Gabriel, que sorprendentemente le tendió una mano a Muron para ayudarla a levantarse del suelo donde estaba sentada. La chica estaba tan feliz que olvido recoger el candelabro del suelo.

 

Joel me abrazó por la espalda y fuimos andando así hasta la salida, mientras me repetía una y otra vez la ilusión que le hacía verme después de tantos años.

-         Tenemos que hablar de muchas cosa- me dijo estrujándome aún más en su abrazo. -Llevo mucho tiempo sin hablar contigo…echo de menos tus charlas.

-         Yo también te he echado de menos…hay tantas cosas que quiero preguntarte…¡espera!

-         ¿Qué?

-         ¡Nos hemos dejado las velas! Cuando lleguemos un poco más arriba no veremos nada.

 

Me solté del agarre de Joel y volví corriendo sobre nuestros pasos. Vi el resplandor de las velas tras el montón de rocas y apreté el paso. Tras rodearlo, llegué al lugar donde estaba la planta…pero había alguien más allí.

 

Me pareció ver uno de los espíritus negros inclinado sobre la planta.

 

La sorpresa me hizo tropezar con el candelabro, haciendo que cayera al suelo yo también. Me levanté lo más rápido que pude y alumbre la zona que rodeaba a la planta.

Allí no había nadie.

 

Observé unas rocas cercanas que emitían unas sombras negras y alargadas con la luz de las velas…

-         Joel tiene razón…estoy muy cansada. Ya veo cosas donde no las ahí…

 

Me giré para volver con los demás, prácticamente corriendo, porque tenía una sensación extraña al sentirme allí sola…

Aunque si me hubiese girado en esos momentos habría visto que no estaba tan sola…Habría visto que quizás aquello no eran las sombras de la roca…habría visto por primera vez en mi vida, sonreír maliciosamente a un espíritu negro, a pesar de que no tienen boca.

 ( No os perdais la continuación...¿Quién será finalmente el renacido?¿O será la renacida?...¿Qué es realmente Joel?...¿Por que había un espíritu negro junto a la semilla? ¿Que pasará con Jeremy cuando despierte? y más dificil aún....¿cómo voy a explicarle todo esto a Iván?...mucho más proximamente)

EL RENACIMIENTO II

La tenue luz de los espíritus volvió a la sala,  que comenzaron a entrar en ella atravesando las paredes y el suelo…Pero no fue eso lo que me asustó.

Bajo el mortecino brillo de sus cuerpos puede ver parcialmente a los invitados que intentaban a duras penas ponerse en pie…pero algo fallaba…algo no estaba bien en ellos…

Delante de nosotras una chica intentaba con un gran esfuerzo ponerse en pie, sus piernas lo intentaban, pero caía estrepitosamente una y otra vez…Y es que su torso estaba colgando, prácticamente muerto, de su cintura.

Su alma estaba introducida en su cuerpo, tan solo en sus piernas, la parte del torso no había podido conectar con su alma…Yo podía ver en el lugar donde empezaba su cintura, hasta su cabeza, su alma en lugar de su cuerpo, que caía completamente muerto hacia el lado derecho, con los ojos vueltos y  una expresión vacía en el rostro…Su mitad superior estaba muerta y la inferior viva…¿Cómo era eso posible?

Pero ella no parecía notarlo, es más no entendía por qué si sus piernas le respondían, se desplomaba de nuevo contra el suelo…Aún no se había dado cuenta de que la mitad de su cuerpo no era real y que la verdadera era ese peso muerto que la hacía desplomarse una y otra vez…

La vi intentar ponerse en pie 4 veces…y finalmente pareció percatarse de la realidad y su expresión de terror fue como si acabase de despertar de una pesadilla…para darse cuenta que era real.

Comenzó a moverse frenéticamente y la vi tirar del cordón de plata que unía su pecho con el alma, en un intento frustrado de volver a unirlos…sin embargo era imposible…sus manos atravesaban el cordón como si fuera humo…eso la hizo perder los nervios. Observe horrorizada como todos los invitados se encontraba en una situación similar, algunos luchando por entrar de nuevo en sus cuerpos, otros, intentando escapar de nuevo al no entender lo que les estaba ocurriendo…

 

Con extrema lentitud en medio de aquel caos, los espíritus se acercaron a los invitados. Sus manos podían tocar las almas y los cordones de plata y poco a poco empezaron a sacarlos de nuevo de sus cuerpos…supuse que para volver a meter su alma correctamente.

 

Muron se pegó a mi oído y me susurró:

-         No pienso dejar que te toquen…- Podía notar su respiración acelerada en mi oído- Aunque él no este aquí, no van a tocarte…

 

No supe muy bien a que se refería, hasta que mire de reojo hacia donde antes estaban Joel y Gabriel…para descubrir que ya no estaban.

Una punzada de miedo me sacudió el estómago…si Joel no estaba… ¿quien crearía el círculo de luz que nos protegería?

Mire a Muron con miedo…Ella tenía una mirada de preocupación, pero rápidamente la sustituyó por una más segura, después, se colocó delante de mi y volvió a susurrar las palabras lo suficientemente alto para que yo pudiera escucharlas:

 

-         Supongo que te has dado cuenta de lo que va a pasar cuando los espíritus se acerquen a nosotras ¿No?- Yo apenas susurré un leve “si” cerca del cabello que caía sobre su oreja…Me estremecí solo de imaginar que podía acabar como la chica de antes…

-         Pues escúchame atentamente- continuó- Voy a convertirme en lobo, es la única forma de que vean mi alma animal y no la humana…no me harán nada…- desgraciadamente eso implicaba que a mi si…- vamos a intentar algo…

-         ¿Qué?

-         Pégate a mí…lo máximo que puedas desde ya…y cuando me transforme no te separes de mí…¿me oyes?..Da igual lo que notes, no te separes- lo dijo recalcando la frase al máximo.

 

Abracé a Muron por la cintura y me pegué lo máximo posible a su espalda…La apreté tanto contra mí que pensé que le rompería las costillas… Podía oír mi corazón latir fuertemente contra su espalda. Oía el sonido que hacían las almas al salir de los cuerpos…era parecido a un latigazo seco…y las quejas lejanas de todos aquellos que lo estaban sintiendo, como un coro ensordecedor…Cerré los ojos al ver como dos pequeños espíritus nos observaban y apreté mi cara con fuerza en el cuello de Muron repitiendo una y otra vez:

-         No vengais, no…

 

Espere y espere…pero nada pasaba y de pronto me di cuenta que estaba de rodillas en el suelo. Aún tenía agarrada a Muron y su pelo me seguía haciendo cosquillas en la nariz…A decir verdad, me hacia cosquillas también en los brazos y en el cuello…Abrí los ojos un poco y no puede evitar sorprenderme al ver que entre mis brazos y mis piernas tenía aprisionado a un gran lobo de color blanco.

 

Mis dedos estaban aferrados al largo pelaje blanco de la loba y mis piernas aún seguían estrangulando prácticamente el abdomen de Muron a pesar de su gran tamaño. Por un momento pensé en aflojar el agarre, pero recordando su advertencia no lo hice. Muron se irguió sobre sus cuatro patas, levantándome sobre su espalda en el proceso. Pude observar la ropa rota por el suelo.

Al terminar de levantarse pude notar algo muy extraño…sobre mí también había pelo. Intente imaginar lo que estaba pasando cuando me percate de que parte de mi piel estaba fusionada con la de Muron. Su pelaje me cubría casi por completo, lo que hacía parecer a la loba más grande de lo que ya era. Apenas tenía separada parte de la cara y una mano…el resto de mi cuerpo estaba fusionado entre la piel y el pelaje de Muron…

Era como si me estuviese escondiendo…como si me estuviese haciendo pasar por ella!!

 

El par de espíritus se acercaron a Muron y permanecieron unos instantes sin decir nada, observándonos con sus enormes y vacíos ojos negros. Sentí como Muron les hacía una reverencia con la cabeza, mientras yo contenía el aliento. En ese momento pude entender una conversación que estaba teniendo lugar sin palabras entre ella y los espíritus:

-         Espíritus del präne, dejad pasar a una hija de Gaia- sin saber muy bien a que se refería, pude sentir todo lo que Gaia significaba para Muron, esa su tierra, su madre y aquella que le había dado la vida…Por un momento, me sentí como Muron…yo era ella…y sentí todo lo que ella sentía.

-         Adelante hija de Gaia, tótem de espíritus- y los espíritus se inclinaron también.

 Tras unos segundos que me parecieron eternos, Muron comenzó a caminar dirección a las catacumbas, intentando acercarse lo menos posible a los espíritus…Fue como si sorteáramos un campo de minas.

Finalmente, Muron salió por la puerta de las catacumbas y corrió escaleras abajo, y no paró hasta que no llegamos cerca de la sala donde se encadenaba el clan en las noches de luna llena.

Solo me percate de que habíamos parado cuando sentí las vibraciones de la voz de Muron:

-         Ya puedes soltarme- dijo con una ligera risa de fondo.

 

Entreabrí los ojos para darme cuenta de que Muron ya había recuperado su aspecto humano y volvía a estar entre mis brazos….completamente desnuda.

-         Perdona…- me retiré lo antes posible para no incomodarla. Noté como mis manos estaban completamente agarrotadas de aferrarme a ella.

-         Parece que esto se va a convertir en una costumbre ¿no?- la miré de reojo y me sonrió. -Si alguien tiene que verme desnuda….prefiero que seas tú- a pesar de todo aún seguía un poco avergonzada.

-         Mejor yo que Jeremy ¿no?- le dije por quitarle hierro al asunto. A Muron pareció hacerle gracia, porque rió con ello y pareció terminar de relajarse, aunque no era mi caso.

-         Oye…¿Qué acaba de pasar?¿Y donde están Gabriel y Joel?...¿Qué pasará con los invitados?- Muron me hizo un gesto con las manos para que me calmara.

-         Tranquila, vayamos por partes. Primero sígueme…voy a buscar algo que ponerme. Te contaré todo por el camino…

 

Seguí a Muron a través de los pasadizos de las catacumbas…No podía entender como ella, completamente desnuda, no tenía frío con las corrientes de aire que se colaban entre los callejones de piedra.

-         Lo que he hecho ha sido una unión temporal del cuerpo y almas – me dijo antes de parase frente a una puerta que llevaba a una habitación- Es aquí- Abrió la puerta que dio paso a una sala de piedra, pero que tenía algunos muebles: apenas una cama, unas estanterías llenas de libros y miles de trastos esparcidos por la habitación. Sin duda lo que más llamaba la atención, era un enorme espejo de pie que había en una esquina de la habitación.

-         Esta habitación es un pequeño refugio…hay unas cuantas repartidas por el subsuelo- mientras hablaba, rebuscaba en los armarios, en busca de algo que ponerse. Observe mi reflejo, algo turbio sobre el espejo del fondo y me fije en mis dedos, aún me dolían del agarre.

-         Muron…¿A que te referías con lo de ”unión de cuerpos y almas”

-         Bueno, tenia que esconderte por completo….esconder tu cuerpo no era suficiente. Los Präne pueden ver las almas…así que era necesario que, al menos durante unos instantes, tu alma estuviese oculta bajo la mía.

 

Observe como Muron se ponía delante del espejo. Apenas había luz en aquella habitación, pero su blanca piel, perfectamente equiparable al pelaje de la loba hacía distinguir su silueta en el tosco reflejo que emitía el gastado espejo…

Por unos instantes recordé el momento en que me sentí en ella…como ella. Su piel formando una perfecta continuidad con la mía…como todas sus emociones pasaron a formar parte de mí. En ese momento recordé parte de los sentimientos de Muron…el cariño que sentía hacía mi y hacía Jeremy…sus sentimientos por Gabriel…Oh! Vaya…

-         Supongo que ahora sabes mucho más sobre mí…- Muron buscó mi mirada a través del espejo. En ese momento me sentí fatal…como si hubiese leído su diario sin permiso. Ella en su afán por protegerme había perdido por completo su intimidad…realmente la había visto desnuda y no me refería al reflejo de su blanca piel en el espejo.

-         Muron, yo…lo siento, de verdad no quería…es que fue…

-         Inevitable- termino ella por mi- Lo se…y no te preocupes- me dedicó una de sus maravillosas sonrisas mientras se abrochaba un vestido burdeos que se había puesto- Si tuviese que elegir a alguien con quien compartir mis secretos...me gustaría que fuera contigo.

 

Sus palabras me llegaron hondo y no puede evitar abrazarla con fuerza. Sonreí aliviada al saber que no estaba molesta.

-         Espero que algún día, tú también puedas considerarme a mí, al menos como una buena amiga- me dijo Muron fijando sus enigmáticos ojos color lila en mí.

-         Eres mucho más que eso- las palabras salieron de mi boca sin ni siquiera pensarlas…pero eran verdad. Ella era más que una amiga…era una hermana.

 

No me percate en que momento nuestras miradas se separaron y salimos de aquella vieja habitación…para cuando me di cuenta estaba siguiendo a una Muron descalza a través de los pasadizos. No perdía de vista el vuelo de la falda de su vestido mientras ella me relataba lo que había pasado esa noche:

 

-         Cuando Iván y tú llevasteis a Jeremy  a mi piso, fui corriendo a avisar a Gabriel, ya que el incidente con los vampiros podía traer problemas para el ritual.

-         ¿Ritual?- finalmente levante la vista del suelo.

-         Se que suena un poco extraño…pero es así. Hace un par de días, Joel vino a vernos al moonshadow y nos contó que el día de la fiesta pasaría algo...”inusual”

-         ¡¡¡Joel estaba aquí desde hace dos días y no me dijo nada!!!

-         Espera, no te enfades Irene…él tenía sus motivos. Había un plan estrictamente calculado y no podíamos avisar a nadie de ello. Ni siquiera a ti…todo debía desarrollarse según lo previsto, para que nadie sospechara nada. Si hubiésemos cancelado la fiesta, probablemente hubiesen empezado a hacer preguntas…Sobre todo Galahad…y no era una buena idea que los vampiros sospecharan. Además, esta noche tenían una cena muy especial. Una cancelación hubiese provocado algo más que problemas con los vampiros…

 

Desde luego que Galahad no se hubiese quedado de brazos cruzados- pensé.

-         ¿Y porque Joel vino a hablar con vosotros? Yo sabía que él y Gabriel se conocían…pero no sabia que tu también.

-         A decir verdad, no le conocía en persona. Pero Gabriel me había hablado de él y cuando me contó de que se trataba, comprendí que necesitaba nuestra ayuda…

-         ¿Ayuda? ¿Para qué?

-         Para un renacimiento.

 

En ese momento me paré en seco…¿Un renacimiento? De pronto me vinieron a la mente aquellas palabras que Joel me había dicho cinco años atrás bajo aquella intensa lluvia: “acabo de nacer”.

Muron debió percatarse de mi expresión de sorpresa y continuó con su explicación.

 

-         Todo ser vivo de este planeta, nace para morir…y mure para renacer. En el caso de los humanos, se les suele llamar reencarnación. El alma de una persona madura con cada una de sus vidas anteriores adquiriendo lo que se conoce como el karma.

 

No se porque, pero a medida que Muron hablaba…yo alucinaba cada vez más. No porque lo que me decía me pareciese imposible, sino porque lo contaba como quien habla de algo tan normal como es el tiempo.

-         El karma de una persona puede acumular cosas buenas…o malas. Es ahí cuando viene el problema. Una persona con mal karma, se reencarnara en una nueva forma que le haga pagar aquella maldad y aprender sobre ello…es como una forma de pagar tus errores y superar esa fase para tu próxima vida. El verdadero problema, viene cuando se comete en vida alguna de las prohibiciones del alma…

-         ¿Prohibiciones del alma?- pregunté

-         Bueno- añadió medio sonriendo Muron- dicho así suena terrible, como una imposición…aunque en verdad lo son. Pero son impuestas por nosotros mismos.

-         ¿Nosotros?... ¿Que sentido tiene eso?

-         Cada ser vivo es consciente del papel que ha jugado a lo largo de cada una de sus vidas….Sabe hasta que punto ha cumplido el plan que se había propuesto  desde un comienzo. Así que somos nosotros mismos, una vez que una nueva vida llega a su fin, quienes juzgamos si realmente hemos jugado bien. Somos nosotros quienes decidimos si queremos volver a intentarlo o si ya nos hemos superado…somos nosotros mismos quienes decidimos nuestro destino.

-         Pero eso…eso…- No era capaz de poner en orden lo que quería decir.

-         Perdona…supongo que me estoy yendo por las ramas y te estoy dando muy deprisa demasiada información- se disculpó ella- Lo único que quiero que recuerdes de esta conversación es que si estamos aquí es porque nosotros lo elegimos así…y siempre es por algún motivo que tarde o temprano…acabamos por descubrir.

 

Por un momento quise entender que Muron estaba dándome unas leves pinceladas de lo que podía ser la respuesta al sentido de la vida.

-         Bueno, volviendo a lo que intentaba explicarte de las prohibiciones del alma…Si una persona realiza un acto tan terrible, que ni ellos mismos pueden perdonar y que saben que devolvería su Karma a un estado inicial de desarrollo…es decir, echarían por tierra años de desarrollo karmiko. Por ello se someten a lo que se conoce como un “renacimiento”.

-         ¿Qué es?

-         Es cuando un alma vuelve a la vida, por un proceso completamente distinto al que conocemos, bajo unas condiciones muy duras…Suelen tener una misión muy estricta y suelen sufrir mucho hasta que la consiguen. Demostrando así que realmente cumplieron su promesa y que han “pagado” su karma.

-         ¿Y que puede ser tan terrible para eso?

-         Alguien que rechaza la vida, por ejemplo….la propia y la de otras personas. Es decir, un asesino o un suicida.

-         ¿El suicidio?

-         Si…supongo que es difícil de entender ahora, pero todos los actos que llevamos a cabo en vida….tienen consecuencias posteriores. Si por algún motivo el desarrollo de tu vida, de tu karma, se ve interrumpido del plan que ideaste…todo se desequilibra y tendrás que devolver ese equilibrio de una forma u otra. Quizás ahora pienses que es injusto o que no tiene sentido, pero cuando estamos en mitad de nuestras vidas, con un conocimiento tan limitado de la existencia…es complicado. Aunque si tienes dudas sobre ello, el más indicado para contestarlas es Joel…

 

Por unos instantes no hablamos más, porque Muron me llevó a una zona situada cerca de la capilla que abandonamos anteriormente. Me dijo que tenía que subir a dar la fiesta por terminada y que la esperara.

-         Muron- la llamé antes de que subiera las escaleras que llevaban a la capilla. Ella se giró- ¿Qué pasará con los invitados?¿Cómo vas a explicarles lo que ha pasado?

-         No te preocupes- dijo guiñándome un ojo- No van a recordar nada.

 

Muron atravesó la trampilla que  llevaba al piso de arriba y yo, me quedé sentada en los fríos escalones de piedra de la escalera.

Intentaba poner en orden todo lo que Muron me había contado…y sobre todo entender lo máximo posible…

Un momento…¿ Eso quería decir que Joel también era uno de esos  “renacidos”? Millones de dudas vinieron a mi cabeza…¿Y yo?...Yo debía ser una reencarnación…¿Y si no encontraba la forma de llevar a cabo mi destino?...¿Y si acababa convirtiéndome también en una “renacida”?...¿Cómo de terrible debía ser sentirse como uno de ellos? Según Muron, no era nada agradable, pues su precio a pagar era mayor que el de la mayoría… ¿Pero quien decide eso?¿Cómo se puede ser tan cruel?

 

Y en ese momento recordé que Muron había dicho que somos nosotros mismos los que decidimos nuestro destino…¿pero quien querría pasar por ese infierno?...Y entonces caí en la palabra que acababa de pronunciar y algunas cosas adquirieron sentido para mí…

El infierno, el terrible infierno del que hablaba la iglesia existía…pero no era un lugar lleno de llamas y con un señor con cuernos en la puerta…no…era un castigo autoimpuesto para demostrarnos a nosotros mismos algo…aunque no sabía muy bien el qué.

 

Si el infierno existe y es creado por nosotros mismos…¿Qué hay del cielo?¿Y de Dios?...En fin, la historia ahí se volvía mas abstracta, porque si de siempre nos habían dicho que Dios es quien dirige el destino de las personas, el que crea, el que observa y juzga…Según la teoría de Muron…¿nosotros somos Dios? O al menos parece que hacemos lo que se supone que es su trabajo…Menudo lío mental que me estaba montando!!

 

No me di cuenta cuanto rato había pasado mientras yo me comía la cabeza, sólo se que Muron apareció de nuevo con un candelabro en la mano.

-         Ya está todo arreglado- me dijo- los invitados han salido.

-         ¿Y eso?- le pregunte indicando con la mirada las velas.

-         Lo necesitaremos para cuando bajemos.

-         ¿Bajar? ¿A donde?

-         A lo que hay debajo de estas catacumbas.

-         ¡¿Pero hay mas plantas?!- Muron rió bien alto con mi comentario.

-         Solo una galería subterránea bajo la capilla…es allí donde están los chicos.

-         ¿Cómo lo sabes?-le pregunté

-         ¿Recuerdas aquella cosa luminosa que atravesó la capilla y el suelo?- asentí- Pues eso es lo que han ido a buscar…no hay más que seguir el rastro de las quemaduras…y los boquetes

 

Miré el techo que había sobre nosotras, que era el suelo de la capilla y observé un hueco del tamaño de una manzana y quemaduras a su alrededor. Luego observé el suelo que pisaba y descubrí otro hueco que atravesaba la roca… ¡vaya!...esa cosa llevaba mucha fuerza.

-         Sígueme…terminaré de contarte todo lo demás.

EL RENACIMIENTO I

Sin poder evitarlo, mi mente viajó años atrás…concretamente a cuando a penas tenía 14 años y mi mundo se reducía a cosas simples, cuando aún no podía siquiera imaginar la complejidad de la vida y del desarrollo de la existencia… Esas aún eran palabras muy complicadas  para alguien de mi edad.

 

Las cosas eran como eran…aunque en aquellos momentos, las cosas no estuvieran bien, nada bien…

 

Recordé que aquel día huía de la lluvia que había comenzado hacía apenas media hora…el tiempo justo para estar completamente empapada ya. En esos momentos tenía miedo y estaba enfadada, por eso corría sin parar, poniendo la excusa de la lluvia, para evitar que nadie viera que mis lágrimas se mezclaban con las gotas de lluvia sobre mi cara.

 

Encontré un lugar apartado, entre las ruinas de un viejo edificio y colándome por uno de los huecos de la pared me desplomé sobre el polvoriento suelo.

El aspecto de aquella vieja casa era deplorable…lo único agradable que quedaba en ella era el antiguo patio interior por el que se colaba la luz a través de una vidriera rota del techo…Pero en aquellos momentos, todo me daba igual. Mi alma se caía igualmente a pedazos, como las paredes de esa casa…Me daba igual si mi llanto se sobreponía al sonido de las gotas de lluvia al chocar contra el suelo, o si ya no volvía a salir el sol…todo me daba igual…porque había perdido para siempre a quien más quería…a quien menos se lo merecía…y ya no había forma posible de que volviera jamás.

 

Entre hipos y sollozos, apenas note que no estaba sola…

 

Fue una gran impresión al descubrir a pocos metros de mí a un chico, completamente desnudo, situado en medio del patio de la vieja casa de espaldas a mí…

Al principio me asusté y temí que me hubiese oído…pero seguí observándole.

Estaba de pie, con los brazos en cruz y las palmas elevadas hacia el cielo…Su cabeza, ligeramente inclinada hacia arriba, con los ojos cerrados, dejando que toda el agua de lluvia que entraba por la vidriera rota, cayera sobre su cuerpo.

 

Nunca sabré que fue lo que me impulsó a acercarme del todo. Me quedé al borde que separaba la entrada del patio, mojándome tan solo la punta de los botines y me apoyé en una columna cercana.

¿A que se supone que estaba esperando?

 

-         ¿ Por qué llorabas?- su voz me sorprendió Ni siquiera se había girado y sabía que aún estaba ahí…mirándole.

-         No lloraba…¿ Y tú que haces ahí?- le dije con la extraña rebeldía que me caracterizaba a esa edad.

-         Sentir que estoy aquí…- A pesar de que no veía su cara, hubiese jurado que sonreía.

-         Yo soy lo único que se interpone entre la lluvia y el suelo- continuó él- Se que es así porque puedo sentirlo…tan sólo algunas de esas gotas detienen su recorrido hacía el suelo porque caen en mi…Es tan solo por unos segundos…pero, puedo jurar que estoy aquí…que soy real…otra vez.

 

En ese momento, no sabía si es que estaba loco o es que se trataba de una reflexión tan profunda que se me quedaba grande…

-         Te estas mojando- le dije finalmente.

 

Él giró su cabeza levemente hacía mi, sonriendo tal y como había imaginado y añadió:

-         ¿ Por qué no vienes aquí? Así, no seré un loco solitario mojándose en este patio.

 

¿ Era mucha casualidad o él sabía lo que yo estaba pensando?

-         Ven y lo pruebas- dijo y me tendió una mano

 

En otro momento hubiese dicho que fui una inconsciente, pero en ese momento, avanzar y tomar su mano me pareció la idea más maravillosa del mundo.

Me colocó a su lado y durante unos instantes me miró, sin apenas parpadear. Su flequillo rubio se pegaba a su cara y sus ojos azules parecían brillar con las gotas de agua que pendían de sus pestañas… Pero lo mejor, su sonrisa: cálida bajo la fría lluvia.

 

Después de eso, cerré mis ojos, aún sin soltar su mano, y levanté mi cara hacía las frías gotas de lluvia que caían del cielo.

La sensación fría me relajó…y poco a poco, pude notar la suave y continua sensación de las gotas en mi piel…él tenía razón, notarlas me permitía saber que estaba allí. Y en ese momento, aquel infierno en el que estaba sumergida, se hizo un poco más pequeño y olvidé, en parte, mis preocupaciones…sólo estábamos la lluvia, el suelo y yo…

 

¡ Bueno, y aquel extraño chico!

 

Abrí mis ojos y le miré de lado. Él continuaba con su pose inicial, sólo que sus brazos estaban caídos ahora, ya que agarraba mi mano y la diferencia de alturas era notable.

Y de pronto fui consciente de lo raro de la situación:

- ¿ Por qué estas desnudo?- mi voz resonó casi con eco en mitad de aquel patio. Él me miró sonriendo divertido y me dijo:

- Acabo de nacer

A pesar de la extraña respuesta, tenía mas sentido que ninguna otra…¡ Nadie nace con ropa! Pero…aquel chico parecía tener unos 18 años…¿Cómo acababa de nacer?

 

Pero no me dio tiempo a decirle nada porque él añadió:

-         Lo cual me recuerda que…

 

La frase murió en sus labios que formaban de nuevo una agradable sonrisa.

Un impresionante haz de luz atravesó su pecho y se separó en dos haces aún más luminosos en su espalda. El tamaño de éstos, fue aumentando hasta que la luz se volvió casi material y puede distinguir entre ellas, dos hermosas alas blancas que terminaron por estar unidas a la espalda de aquel chico.

 

Acto seguido, desplegó las alas como estirándose y después, permitió que el agua las mojara también.

Yo estaba completamente alucinada, pero sorprendentemente, no tenía miedo a su lado.

-         Son…¿Son de verdad?- le pregunté.

 

Él soltó mi mano y amablemente bajó sus alas hasta mi altura para que pudiera tocarlas…Sus alas estaba mojadas, pero las plumas parecían calidas y esponjosa.

-         Eres un…¿un ángel? o algo así…- me atreví a preguntarle. Él sostuvo mi mirada durante unos instantes.

-         No exactamente…más bien…soy un amigo…Tú amigo, si quieres- me dedicó una de sus mejores sonrisas.

 

Asentí levemente con la cabeza.

-         ¿Cómo te llamas?

-         Joel- era la primera vez que oía ese nombre…pero era bonito.

-         Irene- le dije yo, mientras él imperceptiblemente apretaba mi mano en signo de conformidad.

-         También es muy bonito- definitivamente leía mi mente, pero me daba igual.

-         Y ahora que somos amigos ¿Me contarás por qué llorabas?

 

Asentí ligeramente mientras sentía que una lágrima corría por mi mejilla, o quizás era otra gota de lluvia…probablemente fuera lo primero, porque Joel se inclinó y con su pulgar, borró el recorrido de la gota.

 

Y de esta forma tan increíble, comenzó una profunda amistad, que me llevó a convertir a Joel en mi confidente, en parte de mi…en mi mejor amigo.

 

Sin embargo, hubo un tiempo en el que Joel tuvo que desaparecer.

Nunca me contó los verdaderos motivos, pero su promesa de que volvería me fue suficiente.

 

Y ahora, le tenía de nuevo frente a mí, como una ilusión, pero tan real como las gotas de lluvia al caer sobre mí….Y  no estaba dispuesta a dejarle escapar otra vez.

 

El candelabro cayó de mis manos, haciendo rodar las velas por el suelo y en un impulso incontrolado me arrojé a sus brazos…Casi 5 años habían pasado desde la ultima vez que nos vimos.

Joel aún seguía siendo un poco más alto que yo, por lo que mi cara quedó enterrada en su pecho y mis brazos se aferraron a su espalda  de una forma algo brusca, intentando inconscientemente que no  volviera a escaparse.

Juraría que Joel dejo escapar una pequeña queja al notar mi choque contra él, pero no debió importarle demasiado porque me devolvió el abrazo con la misma intensidad.

Algunas lágrimas empezaron a escaparse  sin permiso de mis ojos y note como la camisa de Joel empezaba a mojarse.

-         ¿Por qué siempre que nos encontramos estás llorando?

 

Sin levantar la cara aún de su camisa, ahogué una sonrisa mientras le propinaba un golpe amistoso en la espalda.

-         En serio- me dijo tomando mi cara entre sus manos y separándome de su camisa para poder mirarme a la cara- No me gusta verte llorar, Neo.

 

Sonreí complacida al escuchar el mote que años atrás me había puesto.

-         No vuelvas a largarte…- comenté en un susurro.

-         Te lo prometo- me pareció que su voz temblaba mientras me abrazaba de nuevo envolviéndome en esta ocasión con sus alas como hacía cuando estaba asustada años atrás.

 

Sin embargo, la realidad volvió a mi de golpe al notar como el calor de las alas de Joel se separaba de mi y en ese momento recordé, como si de una ráfaga de imagines se tratara, que estábamos en mitad de la capilla rodeada de cientos de invitados aún desmayados por el suelo y bajo la mirada de mis amigos.

 

-         ¿Alguien puede explicarme que está pasando?- la voz de Iván fue el ultimo empujón para separarme definitivamente de los brazos de Joel. Cuando me giré, no sabría decir si Iván tenía una expresión de enfado o simplemente intentaba ocultar su preocupación.

-         Él…es un amigo, un viejo amigo- Iván hizo un gesto con la cabeza como preguntándome si esa era la mejor respuesta que podía darle, pero antes de poder abrir la boca para explicarme mejor, Gabriel nos interrumpió.

-         Ahora no hay tiempo, los invitados están a punto de despertar…- miré a Gabriel sorprendida…¿él sabía lo que estaba pasando?- Iván, te pediría por favor que volvieras a las catacumbas…- continuó mirando al vampiro- Tu padre y sus compañeros aún continúan en la cena, y si pudieras…

-         ¿Bajar y hacer como que no ha pasado nada?- preguntó Iván con un tono mordaz.

-         Prometo que después te daré una explicación razonable de todo esto.

-         Eso espero- dijo casi siseando las palabras y taladrando con la mirada a Gabriel.

-         Por favor…- lo dije casi en un susurro y mirando a Iván nerviosamente. No sabía muy bien por qué pero necesitaba que nos creyera.

 

Iván no contestó, solo inspiró fuertemente mientras hacía un gesto afirmativo con la cabeza. Me dedicó una última mirada que parecía decir: “hablaremos después”. Y sin decir una palabra más, avanzó hacia la puerta que comunicaba con la escalera de las catacumbas desapareciendo tras ella dando un portazo.

 

-         ¿Estáis bien?- mi voz resonó en el eco de la sala tras el silencio que precedió al portazo.

-         Si cariño- Muron se acercó a mí y tomó mi mano- pero ahora tenemos que darnos prisa.

-         Es cierto, ocurrirá de un momento a otro- Gabriel consultó su reloj- Apenas nos quedan unos segundos- afirmó.

 

Definitivamente, Gabriel sabía mucho más de lo que yo podía imaginar.

-         ¿Pero que va ha…?- no termine la frase porque al mirar a mi alrededor, vi como los pequeños espíritus brillantes volvían a moverse por la habitación. Poco a poco se acercaban a los cuerpos de los invitados que aún permanecían en el suelo. Se desplazaban flotando, como figuras fantasmagóricas. Su brillo antes tenue, se intensificaba cada vez más.

-         Ahora no tenemos tiempo- Gabriel volvió a consultar su reloj- Irene quédate con Muron, ella te lo contará todo y por favor…- añadió mirándome muy seriamente- No te separes de ella…

 

¿Qué es lo que preocupaba tanto a Gabriel? Su mirada se poso unos instantes en la de Muron, parecía querer decir algo. Muron le dedicó una sonrisa y una mirada tranquilizadora que significaba más para ellos dos que para mi.

-         Tranquila Neo- me dijo Joel- No hay de que preocuparse- dijo agarrando sutilmente el brazo de Gabriel- De verdad…

 

La oscura mirada de Gabriel pareció relajarse.

-         No pierdas detalle…- me dijo Joel guiñándome un ojo- Jamás verás nada igual.

-         ¡Joel!...- le gritó Gabriel observando como los espíritus estaban prácticamente posicionados al lado de cada una de las personas que había en esa habitación…incluidos nosotros.

 

¿Un momento?...Esto era muy extraño. Había un espíritu por cada persona de esa sala, a su lado, mirándole con esos extraños y vacíos ojos  negros…esperando…¿esperando a qué?

 

Para cuando me di cuenta, Muron me había empujado ligeramente hacia atrás, de manera que habíamos quedado todos haciendo una especie de circulo, muy pegados a Joel…Cuatro pequeños espíritus se acercaron flotando hacia nosotros…Noté como Gabriel prácticamente nos estrangulaba la mano a Muron y a mi.

-         Joel!!!...Ya!!!

 

Al grito de Gabriel, todo pareció detenerse unos segundos…Esperé a que aquellos espíritus terminaran por tocarnos…pero eso no llegó a pasar, porque de pronto noté una vibración muy fuerte bajo nuestros pies y un sorprendente círculo de luz muy intensa se elevó desde el suelo, rodeándonos.

El brillo me hizo cerrar los ojos por unos instantes, pero me pareció oir la voz de Joel dentro de mi cabeza diciendo:

-         ¡Ábrelos!...No te lo pierdas

 

Abrí los ojos muy despacio y lo que vi, quedará grabado a fuego en mi mente para toda la vida:

El brillo del círculo aún nos rodeaba, pero ahora era más tenue… Me esforcé en mirar más allá del resplandor y mis ojos se abrieron de par en par.

Aquellos espíritus brillantes, se inclinaron sobre los invitados y de pronto unas pequeñas manitas salieron de los lados de su cuerpo y se dirigieron al pecho de cada una de las personas que había en el suelo, y como si de una coreografía muy ensayada se tratase, todos atravesaron  el pecho de los invitados con ambas manos al mismo tiempo.

 

Ahogué un grito de sorpresa mientras veía como parecían estar buscando algo en el interior del pecho de aquellas personas y acto seguido, todos pegaron un fuerte tirón con aquellas pequeñas manitas arrancando algo del interior de todos ellos.

 

Y en ese momento me di cuenta de lo que estaba pasando, el por qué Gabriel parecía tan preocupado…

 

Los espíritus comenzaron a elevarse hacia el techo de la bóveda mientras que  de sus pequeñas manitas pendía algo que estaba siendo sacado poco a poco del cuerpo de cada uno de los invitados…Algo etéreo, que flotaba y brillaba casi como ellos pero con diferentes colores, algo que se moldeaba como el humo, hasta adquirir poco apoco aspecto humano…No se como ni porqué, nadie tubo que explicármelo porque en ese momento comprendí que lo que estaban sacando de sus cuerpos, uno por uno, con tanta lentitud…no era otra cosa que sus almas.

 

Un escalofrío me recorrió la espalda al observar como todas aquellas almas brillantes como luces de colores, eran acompañadas por los espíritus hacia la bóveda. Sin embargo, llegaba un momento en el que ya no subían más…      

Me fijé en una especie de cuerda o cordón que salía del pecho de cada una de las almas. Estaba unida al pecho del cuerpo al que pertenecían, que aún permanecían en el cuerpo.

 

Una vez que los espíritus habían trasladado todas las almas al techo de la capilla, éstas, parecieron abrir los ojos y la cúpula ase llenó de luces de colores aún más brillantes. Cada alma parecía una llama de fuego de diversos colores.

 

Me dio la sensación de que cada alma había sido colocada estratégicamente, en una posición concreta…como si todas tuviesen un lugar exacto para algo…Parecía que se estaban reuniendo …¿Para qué? Vi como todas las almas parecían mirar a un punto concreto del techo de la cúpula…¿Estarían esperando algo?...¿O a alguien?

 

Sentí miedo en esos instantes, pero recordé la mirada de Joel al decir:

-         No hay de que preocuparse..

 

Y como si realmente lo hubiese estado esperando…ocurrió:

 

La capilla entera comenzó a vibrar, como si anunciase la llegada de un terremoto y toda esa energía se concentró en un punto situado en la profundidad de la cúpula y acto seguido, un enorme agujero se abrió en mitad de esa nada. Todo en su interior parecía moverse a gran velocidad y poco a poco, una luz que parecía venir desde muy lejos…se fue acercando a la abertura, hasta tal punto que cuando ya estaba prácticamente dentro, parecía una llamarada de fuego.

 

Sin embargo en ese momento, me di cuenta de algo en lo que no me había fijado antes…Un poco más alejados de los otros espíritus pequeños y las almas, había un par de espíritus negros, aquellos que parecían llevar una mascara enterrada en sus negros ropajes…Parecía que también estuviesen  esperando algo…Algo que estaba a puno de atravesar aquel enorme hueco incandescente…

 

Aquella llama entró por el agujero a toda velocidad y cruzó toda la capilla hasta estrellarse contra el suelo y finalmente atravesarlo, dejando un gran resplandor a su paso…

Y lo que sucedió a continuación , fue tan rápido que si hubiese parpadeado no me hubiese dado tiempo a verlo:

Las almas volvieron bruscamente al suelo, casi como si hubiesen pegado un tirón desde el interior de su cuerpo. El resplandor cesó, los espíritus desaparecieron y el círculo de luz que nos rodeaba se extinguió.

 

Tarde unos segundos en darme cuenta de que no había cerrado los ojos…es que nos habíamos quedado completamente a oscuras.

-         ¿Estás bien?- era la voz de Muron, cerca de mi oído.

-         Si…- apenas pude balbucear una sílaba…Pero muy en contra de lo que yo pensaba, aquello aún no había terminado.

-         Escúchame.-  Me dijo Muron casi susurrando- cuando la sala vuelva a iluminarse, no grites, no hagas ningún ruido…veas lo que veas.

-         ¿Por qué?

-         Algo ha salido mal…y tendrán que volver a terminar lo que empezaron.

-         No me asustes Muron que…- Pero no me dejo terminar, porque con su mano tapó mi boca haciéndome callar…y menos mal que lo hizo…Porque probablemente, habría gritado.

 

23 abril

Insomnia VII

Me sorprendió a mi misa, la rapidez  con la que baje las escaleras y llegué al portal del piso de Muron.

Giré la esquina y corrí hacía la puerta del moonshadow, helándome en el proceso, ya que sólo llevaba el corsé puesto, mi chaqueta aún permanecía dentro del local.

Al llegar, descubrí que no había nadie fuera… ¿Habrían dado ya por terminada la fiesta?...en verdad no sabía cuanto tiempo había estado arriba con Iván y Jeremy….¿Unos cuarenta minutos?¿Quizás algo mas?...era incapaz de calcularlo con exactitud… Con el corazón acelerado llegue a la primera puerta de lunático, que para mi sorpresa estaba encajada…quizás si hubieran salido ya algunos de la fiesta… ¿pero todos? Tendrían que haberse dado mucha prisa…

Empujé la puerta y descubrí que el local estaba mucho más oscuro de lo que lo recordaba…apenas había una ligera luz alumbrando una esquina de la zona de los espejos. Intenté acercarme a una de las velas que aún permanecía encendida, en uno de los  candelabros de aquella zona. Cogí la vela y al girarme, me tropecé con algo que había en el suelo…

-         ¿ Pero qué…?- alumbre con la escasa luz que me proporcionaba la vela hacía el suelo y mi respiración se paró por unos instantes… Allí, tendida, estaba la banshee con la que me había chocado al principio de la fiesta!...nerviosa, intenté vislumbrar más allá del arco de luz de la vela, apenas distinguía nada en la oscuridad de la sala, así que volví a por el candelabro y encendí las tres velas que quedaban en él. Me giré rápidamente y mi sangre se heló…

 

Repartidos por el suelo del local, allí hasta donde alcanzaba a ver, estaban los invitados de la fiesta…¿muertos? .Temblorosa me agaché hacía la chica de pelo blanco que aun permanecía debajo y busque su pulso…¿Por qué las banshees tienen pulso verdad?...para mi alivio, la chica aún tenía pulso y me acerqué a comprobar si respiraba…parecía que estuviera…¿dormida?

Me acerqué a otros de los invitados, comprobando que todos se encontraban en la misma situación que la chica…¿ Qué estaba pasando?¿ Y donde están Gabriel y Muron?

Una punzada de terror se apoderó de mi, al comprobar que los pequeños espíritus, aparecieron de pronto en la sala, a través de las paredes o cayendo del techo como la última vez. Poco a poco se iban acumulando, iluminando con un brillo fantasmal los cuerpos que aún permanecían tumbados en el suelo. Los espíritus, se acercaban a la puerta que llevaba a la capilla, donde estuve bailando con Gabriel…Comenzaron a colarse hacia el interior de la capilla, a través de la abertura de la puerta…Sin saber muy bien por qué miré aquella procesión de luces fantasmales que se acumulaban al otro lado de la puerta…¿ Debía ir?

 

Iván intentaba calmarse mientras mojaba su cara, por tercera vez, en el pequeño lavabo del cuarto de baño. Había sido una noche muy larga y parecía que no fuera a acabar nunca…No sabía como iba a explicarle a su padre su repentina desaparición, aunque le importara poco lo que pudiera pensar…aunque desde luego no podía contarle la verdad. Si su padre se enteraba de que Sabin le había amenazado…que había intentado matarle…podría provocar una guerra interna que no acabaría en nada bueno.

Aunque lo que más le preocupaba, era el hecho de que Sabin hubiese tenido acceso a ese reloj…Iván apretó los dientes cuando los recuerdos relacionados con ese objeto volvieron a su mente.

-         Madre…- su voz sonó lastimada…sin embargo recordó algo que Sabin le había dicho:

-         “Ni siquiera información sobre le paradero de cierta persona”- eso podía significar que…¡estaba viva!

 

Iván golpeó el lavabo con su mano dañada…no podía fiarse de nada de lo que le dijera ese tipo…probablemente todo era un engaño para conseguir lo que quería, pero…¿y si no lo era?

Miro su reflejo de nuevo en el espejo…si el maldito lobo no hubiera aparecido, quizás habría conseguido convencer a Sabin de que le soltara y habría sabido….

-         Eso no te lo crees ni tú-  le dijo a su propio reflejo.

 

A pesar de que sabía que le debía la vida a ese chucho del demonio, se negaba a dejar de culparlo…¿Por qué?

- Por que te jode- volvió a responderse a sí mismo, mientras peinaba su pelo ahora mojado, con los dedos- Te jode que tengas que deberle algo a ese…

 

Exactamente…¿ Qué era Jeremy?

El maldito lobo que siempre lo sacaba de quicio o…algún tipo de sentimientos debía tener la bestia, cuando se jugó su vida para sacarle de la boca del lobo…rió ante la comparación.

¿Será que el lobito no lo odiaba tanto como aparentaba? ¿Y él?¿ Que sentía él?

 

En la habitación contigua, Iván pudo oír como el otro chico  emitía una especie de sonidos lastimeros. Se asomó por el marco de la puerta y observó que se revolvía inquieto en la cama. Parecía que el efecto anestesiante del alcohol se le estaba pasando y las heridas empezaban a molestarle. Se acercó a él, para comprobar que las heridas ya habían dejado de sangrarle, y algunas, las menos profundas, estaban empezando a desaparecer.

Iván había oído que el proceso cicatrizante, a veces, era peor que el dolor de las heridas.

Intentó apartarle el flequillo que se había pegado a la cara del lobo, una vez que Irene le había limpiado la sangre, pero Jeremy lanzó un manotazo al aire, intentando apartar la mano que interrumpía su sueño.

-         Ni durmiendo dejas de ser bruto- Iván apartó la mano enfadado. Comenzó a recordar las imágenes de esa noche: la pelea que tubo nada más llegar con Jeremy….como le gustaba sacar de quicio al lobito, ya le había pillado el punto flojo, aunque le costara admitirlo le provocaba ver toda la rabia contenida de Jeremy…como sus ojos le decían que quería destrozarlo pero después era incapaz de hacer nada más…ahora que lo pensaba, eso había sonado demasiado retorcido, pero tenía que admitir que la fuerza del chico siempre llamaba su atención…quizás por eso intentaba provocarlo siempre que podía... y ahora que lo pensaba…¿De donde venía esa necesidad de atraer la atención del lobo?

-         Simplemente porque es divertido sacarle de quicio- dijo intentando convencerse más que otra cosa.

 

Recordó como había elevado por los aires aquel matón de Sabín, y lo había lanzado contra la mesa, mientras sus ojos estaban completamente oscurecidos de ira…Él nunca había logrado que los ojos de Jeremy se volvieran tan oscuros con sus provocaciones….espera ¿Estaba celoso de que hubiese preferido matar al matón en vez de a él?...Joder, se estaba volviendo más loco de lo que pensaba.

De pronto recordó la mesa…¡ Dios! Esa mesa fue regalo de su madre…..¿Y la biblioteca?...Destrozada….

Miró a Jeremy que volvía a dormir tranquilamente y una sensación, algo parecido a la envidia, afloró en su estómago…ese maldito lobo había destrozado mas cosas en unos minutos que el en toda su vida…y seguro que se quedaría tan tranquilo al despertarse…en el fondo no tenía que darle explicaciones de su comportamiento a nadie…en el fondo, lo que mas le jodía a Iván, era que Jeremy era todo lo libre que él no era.

 

En un extraño impulso, enfadado, se sentó sobre el cuerpo del lobo y agarró sus manos como si realmente intentara inmovilizarlo.

-         Sabes…- se inclinó ligeramente sobre el oído de Jeremy como si realmente pudiera escucharlo- por tu culpa, me he quedado sin cenar esta noche- susurraba las palabras, mientras un nariz se paseaba por el pelo revuelto del chico que dormía ajeno a  todo…a pesar de que Irene había limpiado la sangre de su cuello y su cara…aún podían olerse los restos que quedaban en su pelo húmedo…El estómago de Iván rugía hambriento- Pero eso…se puede arreglar…

 

Casi sin poder controlarlo, paseó su lengua por parte del cuello de Jeremy, arañando con los estiletes en el proceso, la piel del licántropo. Jeremy suspiró ligeramente bajo el rubio, que pareció despertar del trance en el que se había sumergido.

-         ¿Qué estoy haciendo?- se sorprendió a si mismo intentando morder a Jeremy en una posición bastante comprometedora, pero no se movió de ahí – Encima de que me ha salvado la vida…voy yo y…

 

Observó al muchacho que permanecía bajo él, completamente ajeno a todo lo que estaba pasando… A la escasa distancia que estaban, Iván pudo ver una pequeña cicatriz en el labio superior de Jeremy que hasta ahora, no había apreciado en lo encontronazos que habían tenido…a pesar de que acabasen siempre con muy poca distancia de por medio…seguramente, esa cicatriz era resultado de alguna de sus largas noches de transformaciones…pero ¿Por qué no había cicatrizado del todo?

Se sintió tentado a recorrer la herida con la yema de los dedos, pero se contuvo. En vez de eso, continuó descendiendo la vista, hasta dar con la vena del pulso, que palpitaba en su cuello…pensó de nuevo en el dulce néctar que corría por las venas del licántropo…¿A que sabrá la sangre de lobo?

Intentó alejar esos pensamientos y meneó ligeramente la cabeza y de pronto se dio cuenta de que estaban en la misma posición en la que habían estado en la biblioteca, cuando Jeremy lo inmovilizó contra el suelo…solo que ahora era él el que estaba sobre el lobo.

Recordó la imagen del chico sobre él, la mirada de tristeza al escuchar que el reloj era de su madre, la disculpa que escapó de sus labios y el aroma a vodka que le acompañaba y lo cerca que había estado de creer que el lobo se inclino para….¿besarlo? Contuvo la respiración al recordarlo, igual que había echo en esa ocasión…No estaba muy seguro de saber si se había sentido decepcionado al descubrir que en verdad, el chico se desplomó sobre él, vencido por el cansancio…el recuerdo del aroma de Jeremy le inundó por unos instantes, el cual unido al olor del vodka, la sangre y el propio peso del chico sobre él se le antojo….ummm…¿tentador?

 

Iván cerró los ojos divertido….de verdad que podía llegar a ser muy retorcido cuando se lo proponía.

De pronto, Jeremy se movió bajo las piernas del vampiro, el cual abrió los ojos rápidamente. Descubrió que su pelo, aún mojado, estaba goteando sobre la cara del lobo, el cual parecía ir a despertarse si no se quitaba pronto de encima…y desde luego no tenía ganas de dar explicaciones de que hacía prácticamente encima de él.

 

Se separó casi con brusquedad, poniéndose de pie. Tras unos segundos, en los que Jeremy no dio signos de ir a despertarse, Iván decidió que era hora de marcharse.

-         La niñera se va lobito, ya volverá tu amiga- dicho esto, se encaminó hacia el pasillo, pero a mitad de camino se detuvo y volvió sobre sus pasos para inclinarse de nuevo sobre Jeremy y susurrarle al oído:

-         Sin que sirva de precedente…Gracias…por todo.

 

Dicho aquello no perdió mucho tiempo más y se encaminó al frío arropo de la noche, mientras se ponía los guantes para ocultar las heridas de sus manos.

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Venciendo mis temores, decidí atravesar la puerta, movida más por la preocupación por Gabriel y  por Muron que por mi propia curiosidad.

La larga hilera de diminutos espíritus brillantes, se extendía por toda la capilla, siguiendo una estricta fila, como si de una procesión se tratase, avanzando hacía algún punto situado en el fondo de la sala, donde no alcanzaba a ver desde la puerta, debido a la penumbra fantasmagórica que ahora inundaba la sala.

 

Aún con el candelabro entre mis manos, sorteaba como podía los múltiples cuerpos que permanecían dormidos en el suelo de la capilla…A pesar de que debía, no quería mirar hacía el suelo…

Gracias a la estela luminosa de los espíritus y la escasa luz de las velas, podía vislumbrar los rostros de las personas que iban apareciendo a mi paso…muchas caras desconocidas…Algunos que había visto con anterioridad en la fiesta…Rafa…el chico que me presentó Jeremy…más banshees…Me iba a cercando al foco luminoso y empezaba a distinguir algo.

Observé a una chica tumbada en el suelo con el pelo de dos colores…

-         ¡¿Muron?!- giré a la chica asustada para ver mejor su rostro…Resultó ser una de las chicas del convet de la loba. Me levanté más nerviosa aún de lo que estaba, mi pulso convulso hacía temblar la luz de la vela.

 

Casi sin darme cuenta, había llegado a la zona de la capilla a la que se habían dirigido los espíritus…y apenas creía lo que veían mis ojos…

 

Una tenue luz inundaba aquella zona, mientras todos los espíritus, dirigían su mirada hacía un mismo punto… Un ser… que estaba frente a mí, pero que permanecía de espaldas, ligeramente inclinado hacia abajo…Pero lo más llamativo eran las dos inmensas alas blancas que salían de su espalda…Estaban dispuestas de forma que parecía, que estuvieran  arropando algo bajo ellas…

Apenas conseguía distinguir con precisión al ser alado, puesto que al estar de espaldas y la extraña luz que nos envolvía, no podía ver más allá de lo que tenía frente a mí.

Sin embargo, me pareció distinguir un murmullo que provenía de ese ser…parecía que estaba hablando con alguien…también me pareció oír otra voz que le contestaba…¡y otra más!... Se movió ligeramente…parecía que fuera a ponerse completamente de pie…cuando de pronto:

-         Irene!!!- una voz gritaba haciendo retumbar las palabras en la cúpula de la capilla en mitad de aquél silencio…parecía preocupado- ¡¡¿Dónde estas?!!- me di cuenta de que se trataba de Iván, que venía corriendo desde el fondo de la sala…le oí tropezar con alguno de los cuerpos.

 

El problema, es que el grito, alertó también al ser alado, que se giró bruscamente…y en mitad de aquella tenue luz, pude observar a alguien que salía al mismo tiempo del arropo de sus alas….

-         ¿Muron?- A penas podía creerlo…lo que no podía entender es que hacía Muron bajo las alas de aquel ser…y mi sorpresa aumentó al ver que Gabriel aparecía de debajo de la otra…Y ambos parecían estar bien, y sobre todo…no parecían preocupados.

-         ¡ Cuidado!¡ No te acerques!- Iván había llegado muy cerca de mi y dudaba entre tirar de mi y correr o hacer frente a aquel ser.

-         No Iván!- le gritó Muron- No es…

 

Sin embargo, el ser alado les hizo delicadamente a un lado y avanzó hacía nosotros…A medida que se acercaba, pude distinguir que se trataba de un chico…mi pulso temblaba de nuevo y aferré el mango del candelabro inconscientemente….y de pronto, cuando aquel chico estaba dentro del área de luz de mis velas…el miedo dio paso a la sorpresa…y de ahí a la alegría…a penas podía creer lo que veía…a quien veía…

 

Iván, al  ver que yo apenas reaccionaba, intentó avanzar hacía el chico alado, pero antes de que pudiera hacer nada le agarre de la chaqueta reteniéndolo. El vampiro me miró sorprendido, pidiendo una explicación…sin embargo, se detuvo al comprobar que yo no daba señales de miedo ya….al contrario, estaba sonriéndole a aquel chico…y un nombre escapó de mis labios:

-         Joel…- dije sin poder creerlo aún.

 

Como única respuesta, el chico me devolvió una dulce sonrisa…aquella sonrisa que ya casi había olvidado después de tantos años…

 

( Aquí acaba por el momento los extraños acontecimientos de la fiesta de la luna de luto, pero ni mucho menos se acaba aqui la historia, porque ha aparecido un nuevo personaje y ademas...alguien más esta aún por llegar...alguien que ninguno esperábamos y que lo cambiara todo)

14 abril

INSOMNIA VI

A trompicones conseguimos avanzar por aquel laberinto interminable de espejos, al menos Iván recordaba el camino de vuelta. Jeremy soltaba alguna incoherencia de vez en cuando, recobrando la consciencia a medias, pero al instante volvía a caer dormido.

Finalmente llegamos al espejo que daba de nuevo a la sala exterior.

-         ¡Espera!- le dije a Iván- no podemos salir con él así…no sabemos si alguien ha oído algo y si nos ven así…probablemente empezaran a preguntar...no podemos llamar la atención.

-         ¿Y que propones?- Iván intentaba agarrar a Jeremy de la camisa porque empezaba a escurrirse de nuevo.

-         Voy a buscar a Muron o a  Gabriel…quizás ellos puedan echarnos una mano….espera aquí!

-         Eh! No!!! Espera no me dejes aquí con él!!

 

Pero no pude terminar de oír lo que dijo… empuje el espejo y de nuevo la semi penumbra de la sala me envolvió. Ya no había tanta gente en la zona de la barra y de los espejos…miré a todos lados, ni rastro de ninguno de los dos….ni de Sabin…hijo de puta!! ¿Cómo podía…?

Pero de repente choqué con alguien y aliviada descubrí que era Muron.

-         ¿Dónde estabas? Gabriel y yo te hemos estado…

-         ¡Ven!- tome su mano y la arrastré hasta donde había dejado a los dos chicos y cuando abrí el espejo entornado:

-         ¡¡Menos mal!!- Iván me miró desesperado- Se ha puesto a cantar!

-         ¿Qué ha pasado?- Muron se asusto mucho al ver el aspecto tan desastroso de los dos y la sangre de la cara y ropa de ambos- Como os hayáis peleado te juro...- Muron levantaba amenazadora un dedo hacía Iván.

-         No, no- la corté- Te lo explicare todo.

 

Después de hacerle un breve resumen a Muron de lo que había pasado, me demostró que sabía mantener la calma.

Me dijo que ella se encargaba de la biblioteca con Gabriel, que no me preocupara, iban a dar la fiesta por terminada y después los sacarían. Después me dio unas llaves- De mi piso- me dijo. Nos dijo que subiéramos a Jeremy a su casa que estaba encima del local y que lo acostáramos en la habitación de invitados, que después subiría ella y hablaríamos mas tranquilamente….a mi lo que realmente me preocupaba era la reacción de Gabriel…no se por qué, me daba la sensación de que nos íbamos a llevar una buena bronca cuando todo se calmara…aunque realmente no hubiésemos echo nada.

No se como conseguimos entre Iván y yo, sacar a Jeremy a la calle sin llamar mucho más la atención y subirle hasta el piso de Muron. Finalmente Iván soltó a Jeremy, con un fuerte resoplido sobre la cama.

-         Joder como pesa!!- oí su queja lejana ya que había ido al cuarto de baño a buscar algunas toallas y un poco de agua.

-         Pues no te emociones- le dije- tienes que volver a levantarlo.

-         ¿Perdona?- me dijo bastante cabreado

-         Va a llenar toda la cama de sangre! Levántalo y pondré algunas toallas encima y después le limpiare un poco la sangre de la cara.

-         Podías haber avisado antes- Iván se acercó refunfuñando al chico que estaba sobre la cama. Se inclinó para recargarlo de nuevo, abrazándolo por el torso para incorporarlo levemente- Vamossssss…colabora lobo del demonio- Iván intentaba poner en pie a Jeremy sin terminar de conseguirlo.

 

Me apoyé en la cama para ayudarle a terminar de levantarle, sin embargo cuando conseguimos ponerle en pie no conté con la diferencia de estatura y peso de Jeremy respecto a Iván, y le solté de golpe.

Resultado: Iván cayó hacía atrás llevándose el peso de Jeremy con él, con la buena o mala suerte de que tenía una pared detrás quedando aplastado entre ella y el peso del cuerpo de Jeremy.

-         Ya van dos en una sola noche!- dijo Iván de nuevo mosqueado. La imagen resultaba graciosa, porque la frente de Jeremy había quedado pegada a la de Iván que luchaba por intentar que el chico no cayera al suelo, agarrándolo a medias por la camisa a medias abrazándolo aún por la cintura.

-         ¡Date prisa por favor!- me grito prácticamente desesperado Iván- no se cuanto voy a poder aguantarlo…

 

Me volví rápidamente hacia la cama, quitando la colcha y poniendo las toallas mas grandes que encontré….lo que no entendía era…¿ Si tan mal se llevaban, por qué no le soltaba directamente y que se estampara contra el suelo? La extraña relación de esos dos se me estaba haciendo cada vez mas graciosa.

-         Ahhh!…- algo parecido a una exclamación mezclada con un gemido sonó a mis espaldas. Al girarme descubrí que Jeremy había dejado caer su cabeza y su nariz estaba prácticamente enterrada en el cuello de Iván, el cual tenía los ojos cerrados y los labios muy apretados, intentando apenas moverse mientras un leve sonrojo cubría sus mejillas. Parece que sin querer….Jeremy había encontrado el “punto débil” del rubio y le estaba haciendo pasar un mal rato.

-         Hueles muy bien- oí murmurar entre sueños a Jeremy, paseando levemente su nariz por el pálido cuello de Iván, el cual estaba prácticamente desesperado intentando separar a Jeremy de encima suya (¿o no?)

-         Vaale- le dije casi entre risas- ya puedes dejarlo en la cama otra vez.

 

Como si mi voz lo hubiese vuelto a la realidad, sus manos actuaron como un resorte, empujando literalmente a Jeremy sobre la cama. Aún permaneció pegado a la pared por unos instantes, respirando agitadamente.

-         Estaré oliendo su aliento a vodka durante una semana- dijo intentando sonar asqueado.

 

Yo sonreí de medio lado y me acerque a Jeremy para acomodarlo mejor en la cama, mientras mojaba una toalla con la intención de limpiar la sangre de su cara.

-         Lamento…lamento lo de tu biblioteca…y lo del reloj- le dije a Iván sin mirarle, ya que permanecía aun apoyado en la pared, detrás de nosotros.

-         Sabes Ethel…estoy muy cansado, sólo me apetece una ducha, mi cama y pretender por lo que queda de noche, que nada de esto ha pasado…

-         Pero quería pedirte perdón por…

-         ¿Por qué?¿ Por haber destrozado una mesa del siglo XVII?¿Por haber reventado una biblioteca con ejemplares de valor incalculable?¿Por haberme echo perder el reloj de mi madre que es lo único que me queda de ella?¿ O por haberme espiado?

-         ¡¿Qué?!- me volteé enfada hacia él

-         Admítelo, me seguisteis…si no ¿Cómo ibais a saber donde estaba y que estabas en apuros?

-         ¿Sabes que?- me levante, mojando parte del suelo en el proceso- ¡¡Jeremy va a tener razón y además de un poco gilipollas vas a ser un maldito egocéntrico!!- Iván fue a replicar pero no lo deje- Sí, tienes razón, probablemente te hayamos causado bastante daño esta noche, pero no ha sido intencionado….no te estoy pidiendo que me des las gracias, pero al menos deberías alegrarte de que estuviéramos allí…joder Iván …iban a matarte!!! Y si quieres saber porque te seguimos fue porque tuve un mal presentimiento así que si quieres echarle la culpa a alguien de todo, de la explosión, de los destrozos….échamela a mi!!! Porque Jeremy sólo es culpable de querer ayudarte…joder!- me gire de nuevo hacía Jeremy que yacía en la cama, completamente ajeno a la discusión.

-         Ethel…- comenzó Iván  modo de disculpa.

-         Métetelo en la cabeza ya que tu padre no lo hace…mi nombre es Irene…

-         Irene…yo…discúlpame. De verdad que lo siento mucho, no tengo derecho a reprocharte nada…a fin de cuentas me habéis salvado la vida…perdóname de verdad…

-         Tranquilo- le dije mas relajada- todos estamos cansados después de lo que ha pasado….decimos cosas sin pensar- le dedique una sonrisa para que viera que era verdad, realmente parecía arrepentido y quizás aún mas cansado que yo.

-         Gracias- miró hacía la suelo avergonzado. A pesar de toda su apariencia de autosuficiencia, parecía un niño pequeño allí apoyado contra la pared. Jeremy se revolvió inquieto en la cama y emitió una especie de aullido lastimero que me puso los pelos de punta.

-         Oye- dije cambiando de tema- voy  atener que ir a buscar a Muron…he buscado por todo el baño y en la cocina y no se donde tiene el alcohol, las tiritas y esas cosas…

-         ¿Para qué?

-         Para que va a ser…para desinfectarle las heridas y curarle…

-         Es un lobo, del clan de Geovedian, concretamente….tienen una capacidad de regeneración sorprendente- me dijo como quien explica la cosa mas obvia del mundo.

-         ¿Seguro…? Es decir…no me parece bien dejarlo así…Parece que no se encuentra bien

-         Créeme…mañana no tendrá ni un rasguño. Sólo esta durmiendo la mona.

-         Aún así, voy a buscarla…ella sabrá que hay que hacer… Además, me preocupa que les haya podido pasar algo.

 

Iván me miró encogiéndose de hombros Yo sabía que ahora venía la parte complicada:

-         Podrías…¿Podrías quedarte con él mientras bajo un momento?- le pregunté al vampiro que parecía estar arreglándose de nuevo la chaqueta con intenciones de marcharse.

-         ¿Acaso crees que soy su niñera?- me miró sin la mas mínima intención de dejar de avanzar hacía la puerta. Tenía que pararlo antes de que saliera del piso o no habría manera de hacerle volver. Necesitaba que se quedara con Jeremy…No quería dejarlo sólo, no sabía lo que podía pasar y él parecía tener mas experiencia que yo…Pensé que volver a recordarle el echo de que Jeremy le había salvado la vida, sólo conseguiría empeorar aún mas las cosas. De pronto, vi que en el pasillo por donde avanzaba Iván hacia la salida, había aun espejo colgado en la pared y tuve una idea:

-         ¿Vas a salir así a la calle?...¿Tú te has mirado en un espejo las pintas que tienes?-conseguí que Iván se detuviera a mitad de pasillo…como había imaginado, no podía presentarse así delante de los de su clan, y menos delante de su padre, porque las marcas de sus manos, su pelo revuelto y la sangre pegada a su cara, eran demasiado vistosas para su acostumbrada imagen de perfección. De pronto caí en lo que había dicho…¿un espejo?¿un vampiro?

-         Bueno…quiero decir…- me quede ahí al observar como Ivan se giraba hacía mi con su peculiar gesto de superioridad, y se acercaba al espejo del pasillo….para observar su reflejo en él!!!

-         Tienes razón- me decía mientras intentaba acomodar sus rebeldes cabellos manchados de polvo- si mi padre me ve aparecer así…- no dijo nada sólo rió amargamente pensando en las posibilidades. Después, se giró hacía mí que no podía despegar mis ojos de su reflejo en el espejo. Él sonrió divertido y se plantó frente a mí

-         Voy a darte una lección rápida sobre vampiros- me dijo tirando de mí hasta colocarme frente al espejo con él y pude observar nuestro reflejo- Los únicos vampiros que no se reflejan en los espejos son los que están malditos y los de las pelis…¡ ah! y otra cosa- me hizo mirarle de nuevo- Y estos- enseñó sus colmillos- No tengo otro remedio que tenerlos por herencia genética…cientos de vampiros me precedieron y usaban los afilados dientes para desangrar al ganado o a otras cosas…- me dijo mirándome fijamente a la vez que pasaba su lengua por unos afilados colmillos- Pero-añadió- yo pertenezco a la alta aristocracia, no voy por ahí matando vacas…ni mucho menos a lo que me da de comer- de una forma casi imperceptible seguía la línea de mi cuello hasta llegar a mi hombro y de nuevo subió su mirada a mis ojos- No necesito ir de caza para saciar mi sed, ¿entiendes?- recordé la botella que ofreció a Sabin…sangre embotellada y etiquetada- Pero si me apeteciera por cualquier motivo- se inclinó tan ligeramente hacía mi que apenas me di cuenta hasta que le tuve a escasos centímetros- deberías tener cuidado con esto…- y para mi sorpresa, sacó la lengua dejando ver en ella una especie de pequeñas espinas en los laterales, apenas un par de ellas en cada lado, perfectamente puntiagudas y afiladas y una más larga que salía por debajo de la lengua…al instante se retrajeron dentro de la lengua. Iván sonrío enseñando de nuevo sus colmillos- Si te clavo los colmillos y te destrozo la yugular, probablemente morirías desangrada…Se puede encontrar toda la sangre que necesitas en la lengua de otra persona, o en su cuello haciendo pequeñas perforaciones…cuando estas entretenido en “esas cosas” se confunden con pequeños mordiscos, y las marcas que pudiera dejar…parecen chupetones…al menos nadie se me ha quejado hasta ahora- Me sonrió de medio lado.

-         Me estas diciendo que para darte el placer de ir de caza tienes que….¿tirarte a alguien?- quizás fui demasiado directa, pero a Iván pareció hacerle gracia.

-         Yo no lo habría dicho así, pero…normalmente, no hace falta “tirarse” a nadie…tengo bastantes encantos como para llegar a tu cuello, sin pasar por tu cama, pero…de vez en cuando no esta mal mezclar el placer con la comida- su sonrisa fue aún mas pronunciada. En ese momento recordé que una conversación sobre costumbres gastronómicas entre vampiros, no era mi prioridad.

-         Iván, en serio….tengo que bajar…

-         De acuerdo, haré de niñera – sonreí complacida- Pero…el tiempo justo que tarde en lavarme un poco y arreglarme….después me iré.

-         Gracias- agarré su cara con ambas manos- ¡No sabes lo que te lo agradezco!- salí disparada hacia la puerta- ¡No tardaré mucho!- aunque me daba la sensación, de que él tardaría en arreglarse mucho mas que yo en volver.

 

Iván permaneció unos instantes mirando al vacío, pensando en el ligero tacto que había sentido en la cara por unos segundos…hasta que oyó la puerta cerrarse a sus espaldas.

( ¿Que puede pasar dejando sólos en una misma habitación a un lobo y un vampiro?...¿Y que habra pasado en la fiesta?Mucho mas en Insomnia VII)

 
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