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14 julio EL RENACIMIENTO IILa tenue luz de los espíritus volvió a la sala, que comenzaron a entrar en ella atravesando las paredes y el suelo…Pero no fue eso lo que me asustó. Bajo el mortecino brillo de sus cuerpos puede ver parcialmente a los invitados que intentaban a duras penas ponerse en pie…pero algo fallaba…algo no estaba bien en ellos… Delante de nosotras una chica intentaba con un gran esfuerzo ponerse en pie, sus piernas lo intentaban, pero caía estrepitosamente una y otra vez…Y es que su torso estaba colgando, prácticamente muerto, de su cintura. Su alma estaba introducida en su cuerpo, tan solo en sus piernas, la parte del torso no había podido conectar con su alma…Yo podía ver en el lugar donde empezaba su cintura, hasta su cabeza, su alma en lugar de su cuerpo, que caía completamente muerto hacia el lado derecho, con los ojos vueltos y una expresión vacía en el rostro…Su mitad superior estaba muerta y la inferior viva…¿Cómo era eso posible? Pero ella no parecía notarlo, es más no entendía por qué si sus piernas le respondían, se desplomaba de nuevo contra el suelo…Aún no se había dado cuenta de que la mitad de su cuerpo no era real y que la verdadera era ese peso muerto que la hacía desplomarse una y otra vez… La vi intentar ponerse en pie 4 veces…y finalmente pareció percatarse de la realidad y su expresión de terror fue como si acabase de despertar de una pesadilla…para darse cuenta que era real. Comenzó a moverse frenéticamente y la vi tirar del cordón de plata que unía su pecho con el alma, en un intento frustrado de volver a unirlos…sin embargo era imposible…sus manos atravesaban el cordón como si fuera humo…eso la hizo perder los nervios. Observe horrorizada como todos los invitados se encontraba en una situación similar, algunos luchando por entrar de nuevo en sus cuerpos, otros, intentando escapar de nuevo al no entender lo que les estaba ocurriendo…
Con extrema lentitud en medio de aquel caos, los espíritus se acercaron a los invitados. Sus manos podían tocar las almas y los cordones de plata y poco a poco empezaron a sacarlos de nuevo de sus cuerpos…supuse que para volver a meter su alma correctamente.
Muron se pegó a mi oído y me susurró: - No pienso dejar que te toquen…- Podía notar su respiración acelerada en mi oído- Aunque él no este aquí, no van a tocarte…
No supe muy bien a que se refería, hasta que mire de reojo hacia donde antes estaban Joel y Gabriel…para descubrir que ya no estaban. Una punzada de miedo me sacudió el estómago…si Joel no estaba… ¿quien crearía el círculo de luz que nos protegería? Mire a Muron con miedo…Ella tenía una mirada de preocupación, pero rápidamente la sustituyó por una más segura, después, se colocó delante de mi y volvió a susurrar las palabras lo suficientemente alto para que yo pudiera escucharlas:
- Supongo que te has dado cuenta de lo que va a pasar cuando los espíritus se acerquen a nosotras ¿No?- Yo apenas susurré un leve “si” cerca del cabello que caía sobre su oreja…Me estremecí solo de imaginar que podía acabar como la chica de antes… - Pues escúchame atentamente- continuó- Voy a convertirme en lobo, es la única forma de que vean mi alma animal y no la humana…no me harán nada…- desgraciadamente eso implicaba que a mi si…- vamos a intentar algo… - ¿Qué? - Pégate a mí…lo máximo que puedas desde ya…y cuando me transforme no te separes de mí…¿me oyes?..Da igual lo que notes, no te separes- lo dijo recalcando la frase al máximo.
Abracé a Muron por la cintura y me pegué lo máximo posible a su espalda…La apreté tanto contra mí que pensé que le rompería las costillas… Podía oír mi corazón latir fuertemente contra su espalda. Oía el sonido que hacían las almas al salir de los cuerpos…era parecido a un latigazo seco…y las quejas lejanas de todos aquellos que lo estaban sintiendo, como un coro ensordecedor…Cerré los ojos al ver como dos pequeños espíritus nos observaban y apreté mi cara con fuerza en el cuello de Muron repitiendo una y otra vez: - No vengais, no…
Espere y espere…pero nada pasaba y de pronto me di cuenta que estaba de rodillas en el suelo. Aún tenía agarrada a Muron y su pelo me seguía haciendo cosquillas en la nariz…A decir verdad, me hacia cosquillas también en los brazos y en el cuello…Abrí los ojos un poco y no puede evitar sorprenderme al ver que entre mis brazos y mis piernas tenía aprisionado a un gran lobo de color blanco.
Mis dedos estaban aferrados al largo pelaje blanco de la loba y mis piernas aún seguían estrangulando prácticamente el abdomen de Muron a pesar de su gran tamaño. Por un momento pensé en aflojar el agarre, pero recordando su advertencia no lo hice. Muron se irguió sobre sus cuatro patas, levantándome sobre su espalda en el proceso. Pude observar la ropa rota por el suelo. Al terminar de levantarse pude notar algo muy extraño…sobre mí también había pelo. Intente imaginar lo que estaba pasando cuando me percate de que parte de mi piel estaba fusionada con la de Muron. Su pelaje me cubría casi por completo, lo que hacía parecer a la loba más grande de lo que ya era. Apenas tenía separada parte de la cara y una mano…el resto de mi cuerpo estaba fusionado entre la piel y el pelaje de Muron… Era como si me estuviese escondiendo…como si me estuviese haciendo pasar por ella!!
El par de espíritus se acercaron a Muron y permanecieron unos instantes sin decir nada, observándonos con sus enormes y vacíos ojos negros. Sentí como Muron les hacía una reverencia con la cabeza, mientras yo contenía el aliento. En ese momento pude entender una conversación que estaba teniendo lugar sin palabras entre ella y los espíritus: - Espíritus del präne, dejad pasar a una hija de Gaia- sin saber muy bien a que se refería, pude sentir todo lo que Gaia significaba para Muron, esa su tierra, su madre y aquella que le había dado la vida…Por un momento, me sentí como Muron…yo era ella…y sentí todo lo que ella sentía. - Adelante hija de Gaia, tótem de espíritus- y los espíritus se inclinaron también. Tras unos segundos que me parecieron eternos, Muron comenzó a caminar dirección a las catacumbas, intentando acercarse lo menos posible a los espíritus…Fue como si sorteáramos un campo de minas. Finalmente, Muron salió por la puerta de las catacumbas y corrió escaleras abajo, y no paró hasta que no llegamos cerca de la sala donde se encadenaba el clan en las noches de luna llena. Solo me percate de que habíamos parado cuando sentí las vibraciones de la voz de Muron: - Ya puedes soltarme- dijo con una ligera risa de fondo.
Entreabrí los ojos para darme cuenta de que Muron ya había recuperado su aspecto humano y volvía a estar entre mis brazos….completamente desnuda. - Perdona…- me retiré lo antes posible para no incomodarla. Noté como mis manos estaban completamente agarrotadas de aferrarme a ella. - Parece que esto se va a convertir en una costumbre ¿no?- la miré de reojo y me sonrió. -Si alguien tiene que verme desnuda….prefiero que seas tú- a pesar de todo aún seguía un poco avergonzada. - Mejor yo que Jeremy ¿no?- le dije por quitarle hierro al asunto. A Muron pareció hacerle gracia, porque rió con ello y pareció terminar de relajarse, aunque no era mi caso. - Oye…¿Qué acaba de pasar?¿Y donde están Gabriel y Joel?...¿Qué pasará con los invitados?- Muron me hizo un gesto con las manos para que me calmara. - Tranquila, vayamos por partes. Primero sígueme…voy a buscar algo que ponerme. Te contaré todo por el camino…
Seguí a Muron a través de los pasadizos de las catacumbas…No podía entender como ella, completamente desnuda, no tenía frío con las corrientes de aire que se colaban entre los callejones de piedra. - Lo que he hecho ha sido una unión temporal del cuerpo y almas – me dijo antes de parase frente a una puerta que llevaba a una habitación- Es aquí- Abrió la puerta que dio paso a una sala de piedra, pero que tenía algunos muebles: apenas una cama, unas estanterías llenas de libros y miles de trastos esparcidos por la habitación. Sin duda lo que más llamaba la atención, era un enorme espejo de pie que había en una esquina de la habitación. - Esta habitación es un pequeño refugio…hay unas cuantas repartidas por el subsuelo- mientras hablaba, rebuscaba en los armarios, en busca de algo que ponerse. Observe mi reflejo, algo turbio sobre el espejo del fondo y me fije en mis dedos, aún me dolían del agarre. - Muron…¿A que te referías con lo de ”unión de cuerpos y almas” - Bueno, tenia que esconderte por completo….esconder tu cuerpo no era suficiente. Los Präne pueden ver las almas…así que era necesario que, al menos durante unos instantes, tu alma estuviese oculta bajo la mía.
Observe como Muron se ponía delante del espejo. Apenas había luz en aquella habitación, pero su blanca piel, perfectamente equiparable al pelaje de la loba hacía distinguir su silueta en el tosco reflejo que emitía el gastado espejo… Por unos instantes recordé el momento en que me sentí en ella…como ella. Su piel formando una perfecta continuidad con la mía…como todas sus emociones pasaron a formar parte de mí. En ese momento recordé parte de los sentimientos de Muron…el cariño que sentía hacía mi y hacía Jeremy…sus sentimientos por Gabriel…Oh! Vaya… - Supongo que ahora sabes mucho más sobre mí…- Muron buscó mi mirada a través del espejo. En ese momento me sentí fatal…como si hubiese leído su diario sin permiso. Ella en su afán por protegerme había perdido por completo su intimidad…realmente la había visto desnuda y no me refería al reflejo de su blanca piel en el espejo. - Muron, yo…lo siento, de verdad no quería…es que fue… - Inevitable- termino ella por mi- Lo se…y no te preocupes- me dedicó una de sus maravillosas sonrisas mientras se abrochaba un vestido burdeos que se había puesto- Si tuviese que elegir a alguien con quien compartir mis secretos...me gustaría que fuera contigo.
Sus palabras me llegaron hondo y no puede evitar abrazarla con fuerza. Sonreí aliviada al saber que no estaba molesta. - Espero que algún día, tú también puedas considerarme a mí, al menos como una buena amiga- me dijo Muron fijando sus enigmáticos ojos color lila en mí. - Eres mucho más que eso- las palabras salieron de mi boca sin ni siquiera pensarlas…pero eran verdad. Ella era más que una amiga…era una hermana.
No me percate en que momento nuestras miradas se separaron y salimos de aquella vieja habitación…para cuando me di cuenta estaba siguiendo a una Muron descalza a través de los pasadizos. No perdía de vista el vuelo de la falda de su vestido mientras ella me relataba lo que había pasado esa noche:
- Cuando Iván y tú llevasteis a Jeremy a mi piso, fui corriendo a avisar a Gabriel, ya que el incidente con los vampiros podía traer problemas para el ritual. - ¿Ritual?- finalmente levante la vista del suelo. - Se que suena un poco extraño…pero es así. Hace un par de días, Joel vino a vernos al moonshadow y nos contó que el día de la fiesta pasaría algo...”inusual” - ¡¡¡Joel estaba aquí desde hace dos días y no me dijo nada!!! - Espera, no te enfades Irene…él tenía sus motivos. Había un plan estrictamente calculado y no podíamos avisar a nadie de ello. Ni siquiera a ti…todo debía desarrollarse según lo previsto, para que nadie sospechara nada. Si hubiésemos cancelado la fiesta, probablemente hubiesen empezado a hacer preguntas…Sobre todo Galahad…y no era una buena idea que los vampiros sospecharan. Además, esta noche tenían una cena muy especial. Una cancelación hubiese provocado algo más que problemas con los vampiros…
Desde luego que Galahad no se hubiese quedado de brazos cruzados- pensé. - ¿Y porque Joel vino a hablar con vosotros? Yo sabía que él y Gabriel se conocían…pero no sabia que tu también. - A decir verdad, no le conocía en persona. Pero Gabriel me había hablado de él y cuando me contó de que se trataba, comprendí que necesitaba nuestra ayuda… - ¿Ayuda? ¿Para qué? - Para un renacimiento.
En ese momento me paré en seco…¿Un renacimiento? De pronto me vinieron a la mente aquellas palabras que Joel me había dicho cinco años atrás bajo aquella intensa lluvia: “acabo de nacer”. Muron debió percatarse de mi expresión de sorpresa y continuó con su explicación.
- Todo ser vivo de este planeta, nace para morir…y mure para renacer. En el caso de los humanos, se les suele llamar reencarnación. El alma de una persona madura con cada una de sus vidas anteriores adquiriendo lo que se conoce como el karma.
No se porque, pero a medida que Muron hablaba…yo alucinaba cada vez más. No porque lo que me decía me pareciese imposible, sino porque lo contaba como quien habla de algo tan normal como es el tiempo. - El karma de una persona puede acumular cosas buenas…o malas. Es ahí cuando viene el problema. Una persona con mal karma, se reencarnara en una nueva forma que le haga pagar aquella maldad y aprender sobre ello…es como una forma de pagar tus errores y superar esa fase para tu próxima vida. El verdadero problema, viene cuando se comete en vida alguna de las prohibiciones del alma… - ¿Prohibiciones del alma?- pregunté - Bueno- añadió medio sonriendo Muron- dicho así suena terrible, como una imposición…aunque en verdad lo son. Pero son impuestas por nosotros mismos. - ¿Nosotros?... ¿Que sentido tiene eso? - Cada ser vivo es consciente del papel que ha jugado a lo largo de cada una de sus vidas….Sabe hasta que punto ha cumplido el plan que se había propuesto desde un comienzo. Así que somos nosotros mismos, una vez que una nueva vida llega a su fin, quienes juzgamos si realmente hemos jugado bien. Somos nosotros quienes decidimos si queremos volver a intentarlo o si ya nos hemos superado…somos nosotros mismos quienes decidimos nuestro destino. - Pero eso…eso…- No era capaz de poner en orden lo que quería decir. - Perdona…supongo que me estoy yendo por las ramas y te estoy dando muy deprisa demasiada información- se disculpó ella- Lo único que quiero que recuerdes de esta conversación es que si estamos aquí es porque nosotros lo elegimos así…y siempre es por algún motivo que tarde o temprano…acabamos por descubrir.
Por un momento quise entender que Muron estaba dándome unas leves pinceladas de lo que podía ser la respuesta al sentido de la vida. - Bueno, volviendo a lo que intentaba explicarte de las prohibiciones del alma…Si una persona realiza un acto tan terrible, que ni ellos mismos pueden perdonar y que saben que devolvería su Karma a un estado inicial de desarrollo…es decir, echarían por tierra años de desarrollo karmiko. Por ello se someten a lo que se conoce como un “renacimiento”. - ¿Qué es? - Es cuando un alma vuelve a la vida, por un proceso completamente distinto al que conocemos, bajo unas condiciones muy duras…Suelen tener una misión muy estricta y suelen sufrir mucho hasta que la consiguen. Demostrando así que realmente cumplieron su promesa y que han “pagado” su karma. - ¿Y que puede ser tan terrible para eso? - Alguien que rechaza la vida, por ejemplo….la propia y la de otras personas. Es decir, un asesino o un suicida. - ¿El suicidio? - Si…supongo que es difícil de entender ahora, pero todos los actos que llevamos a cabo en vida….tienen consecuencias posteriores. Si por algún motivo el desarrollo de tu vida, de tu karma, se ve interrumpido del plan que ideaste…todo se desequilibra y tendrás que devolver ese equilibrio de una forma u otra. Quizás ahora pienses que es injusto o que no tiene sentido, pero cuando estamos en mitad de nuestras vidas, con un conocimiento tan limitado de la existencia…es complicado. Aunque si tienes dudas sobre ello, el más indicado para contestarlas es Joel…
Por unos instantes no hablamos más, porque Muron me llevó a una zona situada cerca de la capilla que abandonamos anteriormente. Me dijo que tenía que subir a dar la fiesta por terminada y que la esperara. - Muron- la llamé antes de que subiera las escaleras que llevaban a la capilla. Ella se giró- ¿Qué pasará con los invitados?¿Cómo vas a explicarles lo que ha pasado? - No te preocupes- dijo guiñándome un ojo- No van a recordar nada.
Muron atravesó la trampilla que llevaba al piso de arriba y yo, me quedé sentada en los fríos escalones de piedra de la escalera. Intentaba poner en orden todo lo que Muron me había contado…y sobre todo entender lo máximo posible… Un momento…¿ Eso quería decir que Joel también era uno de esos “renacidos”? Millones de dudas vinieron a mi cabeza…¿Y yo?...Yo debía ser una reencarnación…¿Y si no encontraba la forma de llevar a cabo mi destino?...¿Y si acababa convirtiéndome también en una “renacida”?...¿Cómo de terrible debía ser sentirse como uno de ellos? Según Muron, no era nada agradable, pues su precio a pagar era mayor que el de la mayoría… ¿Pero quien decide eso?¿Cómo se puede ser tan cruel?
Y en ese momento recordé que Muron había dicho que somos nosotros mismos los que decidimos nuestro destino…¿pero quien querría pasar por ese infierno?...Y entonces caí en la palabra que acababa de pronunciar y algunas cosas adquirieron sentido para mí… El infierno, el terrible infierno del que hablaba la iglesia existía…pero no era un lugar lleno de llamas y con un señor con cuernos en la puerta…no…era un castigo autoimpuesto para demostrarnos a nosotros mismos algo…aunque no sabía muy bien el qué.
Si el infierno existe y es creado por nosotros mismos…¿Qué hay del cielo?¿Y de Dios?...En fin, la historia ahí se volvía mas abstracta, porque si de siempre nos habían dicho que Dios es quien dirige el destino de las personas, el que crea, el que observa y juzga…Según la teoría de Muron…¿nosotros somos Dios? O al menos parece que hacemos lo que se supone que es su trabajo…Menudo lío mental que me estaba montando!!
No me di cuenta cuanto rato había pasado mientras yo me comía la cabeza, sólo se que Muron apareció de nuevo con un candelabro en la mano. - Ya está todo arreglado- me dijo- los invitados han salido. - ¿Y eso?- le pregunte indicando con la mirada las velas. - Lo necesitaremos para cuando bajemos. - ¿Bajar? ¿A donde? - A lo que hay debajo de estas catacumbas. - ¡¿Pero hay mas plantas?!- Muron rió bien alto con mi comentario. - Solo una galería subterránea bajo la capilla…es allí donde están los chicos. - ¿Cómo lo sabes?-le pregunté - ¿Recuerdas aquella cosa luminosa que atravesó la capilla y el suelo?- asentí- Pues eso es lo que han ido a buscar…no hay más que seguir el rastro de las quemaduras…y los boquetes
Miré el techo que había sobre nosotras, que era el suelo de la capilla y observé un hueco del tamaño de una manzana y quemaduras a su alrededor. Luego observé el suelo que pisaba y descubrí otro hueco que atravesaba la roca… ¡vaya!...esa cosa llevaba mucha fuerza. - Sígueme…terminaré de contarte todo lo demás. ComentariosPara agregar un comentario, inicia sesión con tu cuenta de Windows Live ID (si utilizas Hotmail, Messenger o Xbox LIVE, ya tienes una cuenta de Windows Live ID). Iniciar sesión ¿No tienes una cuenta de Windows Live ID? Regístrate Vínculos de referenciaLa dirección URL del vínculo de referencia de esta entrada es: http://mistikavalon.spaces.live.com/blog/cns!8062569EB87E4B4E!300.trak Weblogs que hacen referencia a esta entrada
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